EnsayosObservatorio de Medios: un caso brasileño, Rogério Christofoletti |
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El acompañamiento sistemático y la crítica perenne a los medios de comunicación son actividades regulares y ya consolidadas en algunos países, sobre todo en aquellos más desarrollados económicamente y con instituciones políticas fortalecidas. Esto es, estabilidad política y seguridad económica son factores que auxilian la construcción de un escenario donde medios y público dialoguen con más facilidad, frecuencia y rigor. Evidentemente, esas no son las únicas condiciones para lograrlo, pero tales ingredientes permitieron, hace algún tiempo, la emergencia de una serie de iniciativas de análisis y crítica de media. El surgimiento de los llamados Media watchers en los Estados Unidos, Europa y en el resto del mundo - entre ellos Australia y Japón- trajo beneficios no solo al sector empresarial (en la medida que apunta a parámetros de calidad), o a los profesionales (en la medida que avala conductas éticas) pero también al público. Lectores, oyentes y telespectadores comunes también ganan con la crítica de los medios, pues ese conjunto de actividades fomenta el sentido crítico del público, lo estimula a exigir sus derechos como ciudadanos y permite un ejercicio más activo (y no sólo reactivo) en el proceso comunicacional. El levantamiento hecho por Herrera y Christofoletti en septiembre de 2005 y mayo de 2006 relaciona 39 experiencias en América Latina, algunas de ellas inactivas. En el subcontinente fueron identificados focos de trabajo en Argentina, Bolivia, Brasil, Chile, Colombia, El Salvador, Ecuador, Guatemala, México, Perú, Uruguay y Venezuela. A pesar de eso, se percibe una cierta efervescencia de la crítica de los medios en los países latino-americanos, y esa ebullición es más fácilmente observada en Brasil. Cabalmente es una de esas experiencias brasileñas, la que a continuación merece un relato, sobre su aparecimiento, los ajustes que sufrió para desarrollarse y consolidarse y los resultados que alcanzó. Se trata del Monitor de Media, primer observatorio de la Prensa, la iniciativa más longeva de América Latina. Una mirada limitadaEl Monitor de Media es un proyecto de acompañamiento de la prensa de Santa Catarina, Estado del sur de Brasil, y es una iniciativa de carácter académico, pautado en la enseñanza y en la investigación científicas. El proyecto es desarrollado por un grupo de investigadores formado por profesores y alumnos del curso de periodismo de la Universidad do Vale do Itajaí (UNIVALI) y surgió en agosto de 2001. Su actuación se da en tres frentes:
Para eso, el Monitor de Media cuenta con dos canales de interacción con sus públicos: un sitio y un programa semanal exhibido en el sistema de televisión por cable. En el sitio, se difunden diagnósticos quincenales de la observación de los diarios catarinenses (apuntando problemas técnicos y deslices éticos y destacando aspectos positivos de la cobertura noticiosa), como también artículos científicos y textos analíticos en secciones fijas. Se divulgan en el sitio también los resultados de las investigaciones científicas desarrolladas por profesores y alumnos. Así, la página web reúne materiales analíticos de dos naturalezas: diagnósticos puntuales y factuales; y evaluaciones más elaboradas, extensas y profundadas. La combinación de esos contenidos permite mayor variedad de lecturas y alcance de diferentes públicos, del ciudadano común -curioso de los procesos periodísticos-, del investigador de la comunicación interesado en resultados de investigaciones con mayor rigor y en contenidos actuales. El sitio está en funcionamiento desde hace cinco años y reúne toda la producción textual del proyecto, con acceso y consulta irrestrictos. El programa de televisión se denomina Monitor en la Media, y es una presentación reciente que se inició en marzo de 2006. Su principal función es contribuir a la diseminación de una cultura de consumo crítico de los medios de comunicación, en la medida que fomenta el debate público sobre la actuación de los medios regionales. El programa es semanal y temático, incluye entrevistas con especialistas, investigaciones en los sectores populares, reportajes que explican como funcionan los medios y los procesos de comunicación y orientaciones culturales para complementar los contenidos. Con el surgimiento del programa de televisión, el proyecto tuvo por objetivo alcanzar otros públicos, ampliando así su alcance. Sin embargo, esa meta es limitada ya que la transmisión del programa se da en una emisora universitaria y por el sistema de televisión por cable, condiciones que aún son restrictivas. El programa es exhibido en la Televisión UNIVALI, las noches de los martes, con reediciones los viernes. La emisora realiza trámites para obtener concesión pública y tornarse una exhibidora de señal abierta, lo que permitirá llegar a otros públicos.
El proyecto tiene una mirada muy definida sobre los medios de comunicación: la mirada regional, característica fundadora del proyecto y que la diferencia, por ejemplo, del Observatorio de la Prensa, también de origen académico. En este sentido, la mirada del Monitor de Media es limitada, preocupado por la crítica y el perfeccionamiento de la prensa del Estado. La enseñanza y la investigaciónEl Monitor de Media nació de indagaciones en el aula, durante la cátedra de Legislación y Ética en Periodismo (que ejerzo desde 1999) y de constataciones de una investigación realizada en 2000-2001, cuando intenté mapear cuáles eran los instrumentos que la sociedad catarinense tenía para evaluar la calidad del noticiero local y la conducta ética de los profesionales. La investigación, que fue publicada dos años después, apuntó para una serie de aspectos que ayudan a pensar como el periodismo catarinense percibe sus deslices éticos, pero era necesario ir más allá del mero desarrollo de la investigación. Algo concreto precisaba surgir, y la idea de crear un observatorio de los medios regionales se delineó. Para definir los criterios de evaluación de los medios, seleccionar los vehículos a ser observados y estructurar una dinámica de funcionamiento, se optó por algunos referentes. Fueron elegidos los tres mayores diarios de cobertura estatal -La Noticia, Diario Catarinense y Jornal de Santa Catarina-, cada uno situado en una ciudad importante y juntos cubren todas las regiones y municipios catarinenses. Cada edición quincenal del sitio comienza con una reunión de pauta, para definir los temas a ser abordados. Enseguida, los alumnos pasan a revisar los diarios diariamente, recolectando informaciones y haciendo anotaciones que auxilien la evaluación general. Más adelante, todos se reúnen para sistematizar las informaciones y estructurar los textos. Los profesores del equipo acompañan de cerca todas las prácticas, y los contenidos van a la web solamente contando con su aprobación. En términos de criterios de análisis el equipo del observatorio entiende que la crítica de los medios debe funcionar como catalizadora de procedimientos para conseguir su perfeccionamiento. No se trata de mera identificación de deslices técnicos o de fallas éticas, tampoco una avalancha de opiniones sobre lo que es mejor o peor. El análisis de los productos mediáticos necesita apoyarse en valores del propio periodismo, ligados en principios que la sociedad consumidora de información considera relevantes. ¿Libertad de prensa y fidelidad al hecho son importantes? Sí, como también la pluralidad de las versiones, equilibrio en los relatos, precisión y corrección; contextualización, focalizarse en el interés público, visión amplia del mundo; imparcialidad, transparencia en las actitudes, respeto a las fuentes y a los derechos humanos. Más allá de la rutina productiva del sitio, los profesores del equipo refuerzan la interfaz entre la enseñanza y la investigación allí desarrollada. Así, el sitio alimenta disciplinas del curso de Periodismo y viceversa. Los contenidos publicados son utilizados como instrumentos didácticos complementarios y las cuestiones surgidas en el aula inspiran investigaciones y pautas para el monitoreo mediático.
Otras dos investigaciones están en fase de ejecución y deben ser concluidas en 2007:
La íntima convivencia entre las investigaciones del grupo, la alimentación del sitio web del proyecto y las disciplinas del curso de Periodismo, provocan movimientos de retroalimentación que reaniman muchas prácticas. El proceso de enseñanza-aprendizaje se asume dinámico, veloz y sinérgico, pero también complejo y multifacético. Relaciones con el mercado y la sociedadComo no podía ser de otra manera, el proyecto Monitor de Media también interactúa con el mercado periodístico, ya que ejerce la crítica sistemática de algunos de sus productos. En este sentido, en el inicio de la experiencia, surgió el recelo de que profesionales y empresas del sector no comprendiesen la actuación de un observatorio regional de medios. Se temía una reacción a la crítica, pero también una resistencia y oposición al trabajo. Felizmente, nada de eso aconteció. Sorprendentemente, en la medida que el sitio publicaba sus análisis, reporteros y redactores de los diarios observados enviaban e-mails, justificando algunas de sus prácticas, concordando o discordando de las evaluaciones hechas. Ese comportamiento no fue masivo, pero suficiente para percibirse que los profesionales tenían acceso a los contenidos, reflexionaban sobre ellos y reaccionaban a las críticas. Ese retorno informativo permite afirmar que los profesionales no ignoraron la iniciativa y la consideraron como una instancia legítima de la crítica. Paralelo a eso, los editores-jefes de los tres diarios imprimieron los diagnósticos quincenales publicados por el sitio y los fijaron en sus pizarras redaccionales. De esta forma, incentivaron la lectura de los demás y -una vez más- dieron un voto de confianza al proyecto.Esa práctica se mantiene, conforme lo atestiguan los editores de los diarios. Se temió también, inicialmente, que preocupados por la crítica, los diarios podían aplicar represalias a los alumnos, futuros profesionales. Nuevamente, eso no aconteció. Tan es así que dos de los tres diarios analizados han contratado estudiantes que participaron en el proyecto Monitor de Media, desarmando la tesis de que podría haber persecución a los ex-críticos. ¿Se puede decir entonces que las relaciones entre el observatorio y el mercado periodístico están suficientemente resueltas? No, pues ese diálogo puede estrecharse todavía más. La crítica académica necesita no solo ser recibida por los profesionales, sino también convertirse en un elemento que motive cambios significativos en las prácticas diarias de los profesionales y en la rutina de los medios. La crítica necesita transformarse en una etapa del proceso de transformación de los procedimientos y de los productos. Cuando se llegue a este nivel, el observatorio estará cumpliendo verdaderamente una de sus funciones: contribuir al perfeccionamiento de los medios. Lo mismo se puede decir de las relaciones del observatorio con la sociedad en general. El Monitor está restringido a solo cierto sector de lectores: el público universitario y el profesional, ambos en el campo del periodismo. Es necesario ampliar ese espectro, alcanzando los más diversos actores sociales, con participación de las clases económicas inferiores, carentes de información e instrucción formal. El Monitor de Media necesita provocar debates y promover eventos que posibiliten la realización de otra función de los observatorios de medios: contribuir en la alfabetización para el consumo crítico de los medios de comunicación. Esos son algunos de los desafíos que hay que vencer. |