EnsayosArgentina-Uruguay: Guerra mediática por las papeleras, Esteban Landau |
| Imprimir | |
|
Desde hace varios meses, la instalación de dos fábricas de celulosa en la margen oriental del río Uruguay desató un conflicto entre argentinos y uruguayos. Los argentinos sostienen que las papeleras contaminarán el medio ambiente. Los uruguayos y las empresas constructoras, en cambio, insisten en que no habrá tal contaminación y defienden las inversiones y las fuentes laborales que se crean. Pero, ¿de qué manera actuaron los diarios en relación al problema? ¿Qué corte editorial le dieron a las notas de uno y otro lado del Río de la Plata? Se suele decir que el periodismo es la primera versión de la historia. ¿Pero hay una sola manera de contar esa historia? ¿O varias? ¿Es posible alcanzar una supuesta objetividad periodística cuando hay dos países enfrentados en una disputa con varios intereses en juego: en este caso de índole económico, político, social, ambiental? En este ensayo no vamos a analizar el trasfondo específico del conflicto, sino que intentaremos dilucidar qué rol cumplieron los principales diarios argentinos y uruguayos durante los meses que llevan de cobertura. MetodologíaSi bien existen dentro de cada país periódicos con distintos cortes editoriales, para la realización de este artículo se realizó un seguimiento de las portadas de los dos diarios de mayor tirada: Clarín en Argentina y El País en Uruguay. La intención -lejos de pretender realizar una simplificación del análisis- es establecer parámetros comunes que permitan arribar a conclusiones precisas. Clarín, cuyo lema es “el gran diario argentino” nació en 1945. A lo largo de sus más de 55 años de vida, demostró ser pragmático en cuanto a notas de opinión y editoriales. Según cifras de 2003, el diario tiene una circulación promedio de 402 mil ejemplares que se incrementa los domingos a 711 mil. En la actualidad es uno de los diarios de habla hispana con mayor circulación del mundo, y uno de los más leídos por Internet. Fundado en 1918, El País es un periódico uruguayo con una tendencia política conservadora. De lunes a viernes tiene una circulación cercana a los 10 mil ejemplares y los fines de semana, sobre todo los domingos cuando salen los clasificados, puede llegar a 70 mil. “No creo que la política periodística de El País con respecto a este asunto haya sido muy diferente a la de los diarios El Observador, Ultimas Noticias y La República”, sostiene el periodista y analista uruguayo Guillermo Waksman. Y agrega: “Los cuatro diarios mencionados publicaron suplementos dedicados a la promoción del modelo forestal y de la producción de celulosa, que incluyeron publicidad de las empresas Botnia y Ence, y varios de sus periodistas viajaron a Finlandia con los gastos pagos por Botnia”. El País además es miembro de Grupo de Diarios América (GDA) que se define a sí mismo como “un consorcio exclusivo integrado por los once periódicos independientes con más influencia en Latinoamérica”. Dentro del GDA se encuentra La Nación, de Argentina, cuyas portadas también fueron consultadas a los efectos de contrastar la información. Historia del conflictoPara entender de qué estamos hablando es importante hacer un breve repaso de la situación. Batlle autorizó la obra en octubre de 2003. Cinco meses después se enteró el presidente argentino, Néstor Kirchner, quien a través de la Cancillería planteó que esa decisión violaba el Tratado del Río Uruguay, por el que ambos países se habían comprometido en 1975 a preservar el medio ambiente. Batlle no solo ratificó la inversión de ENCE sino que recibió después la propuesta de la compañía finlandesa Botnia para levantar otra fábrica a solo siete kilómetros del sitio elegido por ENCE. La inversión conjunta de las dos plantas de celulosa se estima en 1.500 millones de dólares, lo que representa casi el 10 por ciento del PBI anual del Uruguay. La empresa Botnia está cerca de terminar la primera parte etapa de la construcción, mientras que ENCE -quien paralizó la obra por pedido argentino- se encuentra en una fase inicial. La primera nota del conflicto publicada en Clarín data del 19 de octubre de 2003. Tenía el siguiente título: “Una zona turística, en riesgo”. En ella se decía: “El rechazo a la instalación de una planta de pasta celulósica en territorio uruguayo, frente a Gualeguaychú, movilizó a las organizaciones ambientalistas de Entre Ríos y Uruguay. Debido a la contaminación que podría causar en una zona de intenso turismo, el proyecto preocupa también al presidente Néstor Kirchner, quien instruyó al canciller Rafael Bielsa para seguir del tema”. Un mismo hecho, distintas miradasA lo largo de los años que lleva el conflicto, los diarios argentinos y uruguayos eligieron contar muchos de los hechos a través de portadas muy distintas. A los efectos del análisis elegimos algunas de ellas de manera no cronológica. “Argentina: el río ya está contaminado”. “Entusiasmo oficial tras el primer lance en La Haya”. Estos titulares son del 9 de junio de 2006. El primero es de Clarín; el segundo de El País. Ambos describen en sus portadas las reacciones luego de las presentaciones en La Haya con impronta triunfalista. El País, en cambio, hace hincapié en el “entusiasmo oficial” y en la cabeza de la nota remarca: “La primera audiencia en la Corte de la Haya confirmó certezas de un futuro triunfo en filas del gobierno”. “Es cierto que incidió la camiseta. Pero me parece que antes que nada influyó la unanimidad de los partidos políticos, y se reflejó en la prensa. Debe tenerse presente que se trata del único asunto político en el cual existe coincidencia, en líneas generales, entre el oficialismo y la oposición”, sostiene Waksman. Ahora bien, ¿qué pasó el 14 de julio, un día después de que se conoció el veredicto favorable a Uruguay? Clarín tituló: “La Haya: luz verde para las papeleras” y El País “Vásquez ordena bajar tensión”. En el mismo tono estuvo La Nación quien expresó: “Revés por las papeleras en La Haya: seguirán las obras”. ¿Cómo es posible que del triunfalismo se pase a un discurso moderado? La respuesta quizás haya que buscarla en el acercamiento que por esos días habían protagonizados ambos gobiernos. De todos modos, los días siguientes al fallo, Clarín y La Nación hicieron desaparecer de sus portadas el conflicto por la instalación de las fábricas de celulosas mientras que El País lo mantuvo siempre vigente. El 15 de junio tituló “Argentina se juega al bloqueo” y al día siguiente: “Planean que Vázquez dé primer paso con Kirchner”, en alusión a un posible encuentro del actual presidente uruguayo con su par argentino. La elección de las palabras
De un lado se habla de bloqueo, del otro, de corte de ruta. De un lado se habla de fábrica de celulosa, del otro, lisa y llanamente, de papeleras. De un lado se habla de piqueteros, del otro, de asambleas vecinales o asambleas ambientalistas. Si algo queda claro a la hora de leer los periódicos de ambos países es que -si bien siempre existen matices- la elección de las palabras es clave a la hora de editorializar. “Los ciudadanos de Gualeguaychú que cortan las rutas -y de ese modo bloquean el tránsito entre los dos países- forman piquetes (de acuerdo con la definición de cualquier diccionario) y lo hacen por decisión de la asamblea ambiental de Gualeguaychú. Pero hay que reconocer que, más allá del significado de los términos, éstos tienen determinada carga que del lado argentino busca atenuar el alcance y del lado uruguayo busca agravarlo”, explica Waksman. El 19 de abril, por ejemplo, Clarín tituló: “Colón: vecinos levantan por la fuerza el corte” mientras que El La volanta de Clarín agregaba: “Un grupo de comerciantes quitó las barricadas y quemó los vallados que impedían el paso en la ruta 135 hacia Uruguay. No hubo incidentes y la Gendarmería no intervino”. Mientras tanto, El País manifestaba: “Treinta comerciantes de Colón desalojaron a cinco piqueteros a la vista de Gendarmería; en Gualeguaychú hay diferencias entre ambientalistas”. El 30 de abril, Clarín tituló: “Kirchner convoca a más fuerzas al acto por las papeleras”. De esta manera describía el acto que el presidente argentino había organizado para reclamar por la instalación de las fábricas. En esa convocatoria estarían presentes gobernadores y asambleístas de Gualeguaychú. El País, por su parte, prefirió: “Preocupa la marcha piquetera en el puente” en referencia a una marcha programada por las asambleas vecinales sobre el puente Fray Bentos – Puerto Unzué. La jerarquización de la noticia
|
|
|