| Mas de ochenta años
han pasado desde que fuera fundada la primera radioemisora del mundo y
la radio es, entre todos los medios de comunicación de masas, la
de mayor penetración y facilidad de acceso, a bajo coste y con gran
flexibilidad, especialmente en el Tercer Mundo. Sus bajos costos
de producción y distribución, han hecho posible que la radio
enfoque temáticas de interés local, interpretando al mundo
desde perspectivas locales y hablando en idiomas autóctonos; aunque
hay una tendencia hacia la centralización de la producción
radial en centros nacionales y regionales, la mayor parte de radios permanecen
con características y contenidos locales. En América Latina,
por ejemplo, mientras la mayoría de la producción radial
se genera local o nacionalmente, solo el 30% de la programación
de la televisión proviene de la región, y el 62% se produce
en los Estados Unidos.
El Quechua, lengua hablada
por 10 millones de personas en Bolivia, Ecuador y Perú, está
del todo ausente en las pantallas de televisión de esas regiones.
Solo en Perú un numero estimado en 180 radioemisoras ofrecen regularmente
programación en este idioma.
La Radio tiene una infraestructura
desarrollada que debe ser la envidia de cualquier operador de telecomunicaciones
en un país en vías de desarrollo. En Sri Lanka, una
persona por cada 500 tiene acceso a la Red de Redes, pero virtualmente
todos tienen acceso a la radio. Bolivia tenía menos de cinco líneas
telefónicas por cada 100 habitantes en 1996, pero más de
57 receptores de radio por cada 100 habitantes.
La
radio como vínculo comunitario
La Radio tiene una importancia
especial en áreas rurales y comunidades urbanas. Además de
ser el único medio de comunicación accesible, cumple también
con el rol de "teléfono de la comunidad", con muchas horas al día
reservadas para la transmisión de mensajes personales, nacimientos,
defunciones, invitaciones a fiestas, pedidos de alimentos y suministros
a una tienda en la localidad más cercana, el llamado de emergencia
médica y aun el consejo y asesoramiento del médico local.
En muchas áreas rurales la radio es la única fuente de información
sobre precios de mercado para productos agropecuarios, constituyéndose
en la única defensa contra los especuladores. La Radio se utiliza
en programas de extensión agraria, siendo vehículo de educación
tanto formal como informal y juega un importante papel en la preservación
de la lengua y la cultura locales.
Los
roles de la radio
Mientras que en algunos países
del mundo tomamos a la radio como un hecho natural, siendo apenas un accesorio
más para un automóvil, en otras partes cumple una variedad
de roles: es el único medio masivo de comunicación al que
la mayoría de la gente puede acceder; es un medio de comunicación
personal que cumple la función de teléfono comunitario, es
escuela y es el primer punto de contacto de la comunidad con la infraestructura
global del conocimiento.
El medio radial ofrece un
gran potencial para promover el desarrollo y la democracia y a pesar
de que muchas radioemisoras han malbaratado este potencial, la contribución
realizada para cumplir con este objetivo ha sido significativa. La
radio relevante, interesante e interactiva posibilita que comunidades carenciadas
sean escuchadas y participen del proceso democrático, permitiendo
tener una postura frente a los hechos que moldean sus realidades y al final,
mejorando su nivel de vida.
Telecomunicaciones
y participación
Probablemente las tres características
mas importantes que contribuyen al poder de la radio, como medio para el
desarrollo son su penetrabilidad, su naturaleza local y su capacidad para
involucrar comunidades en un proceso de comunicación interactivo.
La Internet está también caracterizada por su interactividad,
y técnicamente su potencial en este aspecto es mucho mayor que el
de la radio. Sin embargo, si como muchos creen, un mejor acceso a la información,
educación y conocimiento serían el mejor estímulo
para el desarrollo, el potencial primario para el progreso, está
dado por ser un punto de acceso a la infraestructura global del conocimiento.
El riesgo, no ampliamente reconocido, es que este requiere todavía
una infraestructura de telecomunicaciones que está vedada para los
pobres. Los no conectados superan en mucho a los conectados y aun cuando
Internet está introduciendo profundos cambios en el mundo, la gran
mayoría de la población mundial no tiene acceso a la Red
y mucho menos a cualquier influencia en los cambios que trae consigo. Según
datos de "NUA Internet Surveys" de Junio 1999, de unos estimados 179 millones
de individuos con acceso a Internet -apenas el 3% de la población
mundial- más del 80% están ubicados en Norte América
o Europa, espacio geográfico que alberga el 10% de la población
del planeta. En la mayoría de los países en desarrollo, menos
del 1% de la población tiene acceso directo a la tecnología
que está cambiando al mundo. Con el crecimiento de la economía
global del conocimiento hay un riesgo cierto de que la brecha entre los
info-ricos y los info-pobres sea cada vez mayor y pueda aniquilar la oportunidad
de un orden planetario más justo.
¿Nuevos
actores para un mismo mercado?
Volviendo nuevamente a nuestro
enfoque sobre los medios, podemos ver que este sector está experimentando
también una serie de cambios significativos, muchos de ellos derivados
de los mismos factores que están detrás del ascenso de las
redes de telecomunicaciones -liberalización, privatización
y cambio tecnológico-. Sin embargo, la naturaleza de los cambios
es sustancialmente diferente. Mientras la liberalización y privatización
han creado nuevas oportunidades para nuevos actores en el juego de las
telecomunicaciones, para la radio la competencia en aumento simplemente
significa un mayor número de emisoras que comparten la misma cantidad
de potenciales escuchas y la misma tajada del mercado publicitario. Puede
haber nuevos actores pero no nuevos mercados. Así, mientras los
operadores de telecomunicaciones han encontrado la solución expandiéndose
hacia nuevos mercados y ofrecer nuevos servicios, para los radiodifusores
la única opción valida ha sido reducir gastos y producir
productos programáticos más baratos o compartir los gastos
de producción a través de cadenas, a expensas de perder contenido
local y perspectivas alternativas. En muchos mercados de radiodifusión
la tendencia ha sido la de reducir o racionalizar gastos, pero ello ha
aumentado la concentración en la propiedad y control de los medios.
Buscando distribuir sus gastos
de producción en un siempre creciente número de estaciones
afiliadas, las redes o cadenas más grandes han debido comprar estaciones
independientes y otras cadenas menores, utilizando enlaces satelitales,
relativamente baratos, para unirse entre ellas. En los Estados Unidos,
por ejemplo, esta tendencia ha sido tan notoria que la misma Comisión
Federal de Comunicaciones (FCC) expresó su preocupación al
respecto. Tan es así que en 1999 la FCC introdujo una nueva clase
de emisoras de baja potencia en la banda de FM. En su defensa la FCC dijo
que sus objetivos eran proveer nuevas oportunidades para la radiodifusión
comunitaria, impulsando oportunidades para nuevos dueños de servicios
y promover diversidad adicional en los programas y voces.
Radio
Cadenas Satelitales
En América del Sur,
cientos de estaciones de radio que comenzaron a operar cuando el sector
fue liberalizado en los primeros años de esta década, se
han convertido, desde ese entonces, en parte de cadenas nacionales y aun
internacionales. Según un reciente estudio, en Perú, por
ejemplo, tres cadenas satelitales, que trasmiten desde la capital a través
de estaciones repetidoras por todo el país, tienen mayor porción
de audiencia en las provincias que las cuarenta mayores emisoras provinciales
en su conjunto.
Falta ver qué pasará
en los recientemente liberalizados sectores de radios de algunos países
de Asia y Africa, pero -al menos en algunos casos- la tendencia parece
ser la misma que en América Latina, con un crecimiento explosivo
inicial seguido de una etapa de consolidación. En Argentina y Brasil
los imperios de multimedios nacionales de Clarin y O'Globo han construido
radio, cadenas satelitales que han transformado a cientos de emisoras independientes
locales en estaciones repetidoras, que ofrecen programas producidos en
la capital de la nación.
Las economías de escala
de estas cadenas las hacen técnicamente de gran calidad, pero el
costo es la pérdida de opciones de información más
local y de acceder a perspectivas alternativas. Es irónico que la
convergencia, liberalización y privatización que se esperaba
abriese el espectro de la radiodifusión a la competencia y a mayor
diversidad de voces, están de hecho estableciendo un ambiente caracterizado
por una concentración creciente en el control de los medios, en
el poder en pocas manos y la exclusión de voces locales y alternativas.
Radio
e Internet: convergencia para la democracia
Las estaciones locales de
radio, en comunidades rurales, a menudo trasmiten los precios de lo pagado
en variados mercados nacionales para los productos agrícolas obtenidos
en la comunidad. Esto posibilita a los granjeros saber qué tipo
de plantación los beneficiará en un mayor retorno económico,
vender donde mejor les convenga a sus intereses y evitar las eventuales
defraudaciones de compradores mayoristas y especuladores. Si la programación
local de la radioemisora es reemplazada por programas de la cadena que
viene de la capital, la necesidad de información sobre esos cultivos
locales puede ser ignorada. Al mismo tiempo, hay un número de proyectos
que tienen su propósito en poner esta información en la Internet.
Ya que los especuladores de la ciudad son los que tendrían mayores
posibilidades de acceder a esa información a través de la
Red, la consecuencia resulta en que estos estarían mejor informados
que los agricultores locales, volviéndose estos más vulnerables.
De todas maneras, si la estación
de radio local tiene acceso a Internet, y con ello consigue una vía
barata para reunir información sobre precios en los mercados de
hacienda nacionales podrá, consecuentemente, asegurar que esta información
sea brindada a los agricultores. En este caso, la radio es la mejor manera
de cubrir hasta el ultimo kilómetro la infraestructura de telecomunicaciones.
Expansión
necesaria de Internet
Nada de esto es para escatimar
el valor de la Internet y la necesidad de expandirla tanto como sea posible.
Ya sea con conexión directa desde la casa u oficina, o telecentros
y centros comerciales de llamada que ofreceN acceso al correo electrónico:
todo ello es esencial.
En los últimos años,
se han comenzado a hacer experimentos para desarrollar distintas maneras
de combinar la radio local independiente y la Internet. Estos aportes se
han presentado en la conferencia "Responsabilidad convergente: Radiodifusión
e Internet en los Países en Vías de Desarrollo", realizada
en Kuala Lumpur en setiembre de 1999. Algunos de estos proyectos han buscado
introducir mayor diversidad y un entorno democrático en la programación
radial, utilizando Internet como red de distribución entre
radiodifusores independientes para noticias y programas. Ejemplos de este
tipo son: dos proyectos en Indonesia, Kantor Berita Radio 68H - www.isai.or.id,
y Local Radio Meeting Point - www.un.or.id/unesco/localrad/frontpage.htm.
Otro ejemplo es el Panos
Institute's Banque de Programmes On Line, localizada en Mali con corresponsales
en veinte países del Africa francófona - www.oneworld.org/panos_audio/;
y la latinoamericana Agencia Informativa Pulsar - www.pulsar.org.ec.
Otras como la Sri Lanka's
Kotmale Community Radio - www.kirana.lk, procuran enfocar el problema de
la creciente brecha entre info-ricos e info-pobres aportándoles
acceso colectivo a las fuentes de conocimiento presentes en Internet, utilizando
la radio como una especie de puerta abierta a los recursos de la Red, poniéndola
al alcance de las comunidades rurales y marginalizadas.
Brecha
crecerá
Resumiendo, los beneficios
ofrecidos por Internet son solo accesibles a unos pocos. Ningún
telecentro podrá alcanzar a tantos como la radio puede hacerlo.
Si la radio continúa en su declinación y la Internet sigue
creciendo, la brecha entre los que acceden a la información y el
conocimiento y los que no la tienen será cada vez más grande.
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